Un espectacular tomo que recupera y recopila en 392 páginas y más de treinta relatos gráficos a uno de nuestros mejores autores de cómic actuales.

La constancia y el trabajo han mantenido a José Antonio Godoy, artista madrileño real que se esconde bajo el pseudónimo de Keko, en el punto de mira del aficionado al cómic menos convencional y predecible desde que comenzó a militar y publicar a mediados de los 80 del siglo pasado en revistas y cabeceras tan reconocidas como Madriz o Métal Hurlant. Quizás en parte deudor en sus orígenes del legado de las luces y sombras en su arte de autores como Will Eisner y Alberto Breccia, Keko desarrolló rápidamente un estilo propio esculpiendo sus historietas en un pulcro blanco y negro que, pulido hasta la perfección narrativa a lo largo de los años, hizo inevitable que, Antonio Altarriba, Premio Nacional de Cómic 2010 por El arte de volar, fijara en él su mirada cuando ideó su celebrada y premiada "Trilogía del yo", compuesta por Yo, asesino, Yo, loco y Yo, mentiroso.

Álvaro Pons y Noelia Ibarra, codirectores de la Cátedra de Estudios del Cómic Fundación SM-UV pero, sobre todo, experimentadas eminencias con toneladas de páginas de cómic no sólo leídas, sino analizadas a lo largo de sus carreras profesionales, han escrito “Mirar al abismo de una mancha de tinta”, el revelador prólogo incluido en este Todo al negro. Keko: 1985-2012 y sus palabras no dejan lugar a dudas: “abróchense los cinturones porque la mancha de negro de Keko es resbaladiza y peligrosa. Su borde afilado deja heridas, esos cortes finos y casi imperceptibles que escuecen y no sanan, permanecen abiertos y nos distraen mientras la oscuridad de la tinta captura nuestra alma. Sus primeras historietas, en la añorada revista Madriz, ya dejaban claro que el blanco y negro sería el protagonista absoluto de su obra, contundente y brutal, sin concesión alguna a quien se acerque a sus páginas, abducido por ese contraste impío entre la absoluta luminosidad y la oscuridad infinita”.

Después de la "Trilogía del yo", Keko se ha mantenido como autor destacado de Norma Editorial con más obras de gran calibre como Contrition (2023), con guion de Carlos Portela. El reconocimiento público y la batería de sucesivos premios por todas estas obras ha hecho no sólo posible, sino natural, que Norma Editorial apostase por la publicación de este inmenso Todo al negro. Keko: 1985-2012, un libro tan impresionante como imprescindible que recupera en gran formato, completa y en orden cronológico, toda la obra en solitario del autor desde sus inicios a mediados de la añorada década de los 80.

Bienvenidos a un mundo donde este maestro del claroscuro gráfico y temático nos conduce a hipnóticos relatos, la mayoría breves y, por eso, aún más perfectos, donde la recreación de escenarios, vestuarios y objetos que recuerdan los años 50 son la excusa para, partiendo de infinitas referencias a la cultura popular, reinventar un mundo donde conviven todo tipo de realidades oscuras o bien las mayores oscuridades de nuestra realidad. En Todo al negro. Keko: 1985-2012, confluyen extremos, personajes al límite y guiones alejados de toda convención que hacen que resulte imposible comenzar y no leer del tirón cualquiera de sus historietas de islas misteriosas, perros salvajes, científicos que juegan a reprimir la lujuria, crímenes del pasado, fantasmas perversos, asesinos implacables, arte pop y muertes imperdonables. ¿Quién da más?

Todo al negro. Keko: 1985-2012 ha logrado reunir en una edición que hace honor al profundo sabor a tinta de cada historia, relatos gráficos breves verdaderamente difíciles de recuperar, pero también momentos estelares como 4 botas que, ya en 2002, con su original bitono negro-rojo, le valieron a Keko el Premio a la Mejor Obra en el XXI Salón del Cómic de Barcelona. Otros títulos conocidos por los seguidores habituales del dibujante como la original aportación de La isla de los perros o La casa del muerto, que en si misma era una recopilación de historias donde se recogían, entre otras, las sarcásticas aportaciones de Lover Boy, están por supuesto incluidas en este esfuerzo del todo completista.

Como cierre ideal para Todo al negro. Keko: 1985-2012, nos encontramos con La protectora, obra de 2011 y una propuesta de continuación a Otra vuelta de tuerca de Henry James que resume a su vez una forma de escribir dibujando donde no sólo todo es posible, sino que todo resulta creíble. Y es que aquí asistimos a la comprobación sobre como el comportamiento de todos los personajes desarrollados por Keko se basa en realidad en nuestros propios miedos y debilidades, los que conducen a rebasar límites y perder el miedo a las consecuencias en un tenebroso viaje sin retorno que el autor, a través de su forma de narrar en viñetas, convierte en un alucinante viaje mental y visual que no deja indiferente.
1 de abril de 2026